—¿Aló? —atiendes tu teléfono.

—Soy yo —dicen al otro lado de la línea.

—¿Sam?

—Te he estado buscando. No sé si te hayas preparado para ver lo que te quiero mostrar, pero desafortunadamente, estamos cortos de tiempo.

Hago una pausa.

—Van por ti. Y no sé qué te vayan a hacer.

—¿Quién viene por mí? —notas que tu respiración comienza a acelerarse.

—Párate y velo con tus propios ojos.

Te levantas sigilosamente y ves dos agentes bien uniformados y con lentes oscuros, hablando con una de tus compañeras de trabajo. 

Y justo en ese instante, los agentes se voltean y te miran.

—¡Mi3%&/!

Te agachas rápidamente.

Escuchas cómo se acercan sus pasos…

Tu respiración se acelera aún más…

No sabes qué hacer o hacia dónde ir.

—Si no quieres averiguar lo que harán contigo —advierto, aún en la llamada—, te sugiero que te vayas de ahí.

—¿Cómo hago eso?

—Yo te puedo guiar, pero haz justo lo que te digo.

—¿Pero si ellos…?

—¡Vete ya! 

Sales corriendo de cuclillas sin cuestionar más nada y te ocultas bajo un escritorio.

—Quédate ahí solo un momento —te indico. Miras de reojo la sombra de los agentes, y al cabo de unos segundos, se retiran—. Cuando te diga, ve al final de la fila, a la oficina del final del corredor.

Espero unos segundos.

—¡Ahora!

Corres de nuevo de cuclillas. Miras a los lados con desesperación, evitando chocar con algo… o con alguien. Giras a la izquierda en uno de los corredores, avanzas unos pasos y vuelves a girar a la izquierda.

Al final, te encuentras en la oficina que te indiqué.

—Bien —digo por el teléfono—. Para poder ayudarte, necesito que sepas dónde estás. Si ni tú sabes dónde estás ahora mismo, no hay estrategia, ni tips, ni trucos que realmente puedan ayudarte.

—Para eso —continúo—, verás una carpeta marrón encima de la mesa con una etiqueta que dice «La pirámide de Maslow en el marketing». Ábrela y léela rápidamente.

Evidentemente, allí estaba la carpeta, como si estuviera esperándote durante todo este tiempo. Miras hacia atrás, asegurándote de que no había nadie cerca. 

La tomas, la abres y comienzas a leer:

—¿Aló? —atiendes tu teléfono.

—Soy yo —dicen al otro lado de la línea.

—¿Sam?

—Te he estado buscando. No sé si te hayas preparado para ver lo que te quiero mostrar, pero desafortunadamente, estamos cortos de tiempo.

Hago una pausa.

—Van por ti. Y no sé qué te vayan a hacer.

—¿Quién viene por mí? —notas que tu respiración comienza a acelerarse.

—Párate y velo con tus propios ojos.

Te levantas sigilosamente y ves dos agentes bien uniformados y con lentes oscuros, hablando con una de tus compañeras de trabajo. 

Y justo en ese instante, los agentes se voltean y te miran.

—¡Mi3%&/!

Te agachas rápidamente.

Escuchas cómo se acercan sus pasos…

Tu respiración se acelera aún más…

No sabes qué hacer o hacia dónde ir.

—Si no quieres averiguar lo que harán contigo —advierto, aún en la llamada—, te sugiero que te vayas de ahí.

—¿Cómo hago eso?

—Yo te puedo guiar, pero haz justo lo que te digo.

—¿Pero si ellos…?

—¡Vete ya! 

Sales corriendo de cuclillas sin cuestionar más nada y te ocultas bajo un escritorio.

—Quédate ahí solo un momento —te indico. Miras de reojo la sombra de los agentes, y al cabo de unos segundos, se retiran—. Cuando te diga, ve al final de la fila, a la oficina del final del corredor.

Espero unos segundos.

—¡Ahora!

Corres de nuevo de cuclillas. Miras a los lados con desesperación, evitando chocar con algo… o con alguien. Giras a la izquierda en uno de los corredores, avanzas unos pasos y vuelves a girar a la izquierda.

Al final, te encuentras en la oficina que te indiqué.

—Bien —digo por el teléfono—. Para poder ayudarte, necesito que sepas dónde estás. Si ni tú sabes dónde estás ahora mismo, no hay estrategia, ni tips, ni trucos que realmente puedan ayudarte.

—Para eso —continúo—, verás una carpeta marrón encima de la mesa con una etiqueta que dice «La pirámide de Maslow en el marketing». Ábrela y léela rápidamente.

Evidentemente, allí estaba la carpeta, como si estuviera esperándote durante todo este tiempo. Miras hacia atrás, asegurándote de que no había nadie cerca. 

La tomas, la abres y comienzas a leer:

LA PIRÁMIDE DE MASLOW EN EL MARKETING

Para entrar en contexto, la pirámide de Maslow es una herramienta que trata de explicar qué es lo que impulsa la conducta humana.

El nombre viene de su autor, el psicólogo Abraham Maslow, quien la menciona por primera vez en su libro «Una teoría sobre la motivación humana».

Esta pirámide nos ayuda a entender de forma visual nuestro comportamiento según nuestras necesidades, desde lo fisiológico, hasta la autorrealización.

Aquí puedes verla:

LA PIRÁMIDE DE MASLOW EN EL MARKETING

Para entrar en contexto, la pirámide de Maslow es una herramienta que trata de explicar qué es lo que impulsa la conducta humana.

El nombre viene de su autor, el psicólogo Abraham Maslow, quien la menciona por primera vez en su libro «Una teoría sobre la motivación humana».

Esta pirámide nos ayuda a entender de forma visual nuestro comportamiento según nuestras necesidades, desde lo fisiológico, hasta la autorrealización.

Aquí puedes verla:

Leyéndola desde abajo, los dos primeros escalones muestran las necesidades de deficiencia; es decir, lo que se supone que deberías tener, pero no tienes todavía.

Mientras que los tres escalones superiores muestran las necesidades de crecimiento; es decir, lo que no es indispensable tener, pero te encantaría.

Te la explico brevemente:

  • Fisiología: alimentación, descanso, respiración, salud…
  • Seguridad: vivir en un ambiente seguro, tener un empleo seguro, tener recursos, familia, etc.
  • Afiliación: amistad, afecto, intimidad sexual.
  • Reconocimiento: respeto por otros, éxito, alto nivel de confianza, etc.
  • Autorrealización: resolución de problemas, no tener prejuicios, hacer lo que amas y te apasiona, crear cosas nuevas, etc.

 

Ahora…

¿Qué tiene que ver esto contigo y con el marketing? 

Primero que nada, quiero que tomes a tu negocio como otro ser viviente. Así, como los seres humanos somos motivados por diferentes tipos de necesidades, nuestro negocio también lo es.

Analiza la pirámide y pregúntate:

➤ ¿Trabajas para subsistir/comer/pagar las cuentas?

➤ ¿Trabajas porque buscas sentir seguridad?

➤ ¿Trabajas para establecer amistades y relaciones interpersonales?

➤ ¿Trabajas porque estimas éxito, reconocimiento, respeto?

➤ ¿O trabajas por un sentido de autorrealización?

 

Esto es tan solo una de millones herramientas que te pueden ayudar a identificar dónde está tu negocio actualmente. 

¿Y por qué es importante saber esto?

Porque si no sabes dónde estás (cuál es tu condición actual), es imposible que alguien o algo te pueda ayudar a seguir avanzando. Al menos no a gran escala.

Este documento no tiene el propósito de ayudarte a tomar decisiones (todavía), sino de entrar en consciencia. 

Las acciones vienen después.

«Como me conozco, puedo conocerte».

Es lo que dijo Merlín, en el libro El Caballero de la armadura oxidada.

Asimismo, Lao Tsé dice en el Tao Te King:

«Quien conoce a otros, es inteligente; quien se conoce a sí mismo, es iluminado».

Por eso, a la hora de vender algo, popularmente se dicen muchas frases como «Tienes que conocer a tu audiencia como la palma de tu mano».

Pero yo te pregunto:

¿Qué tan bien conoces realmente la palma de tu mano?

Una vez que te conoces a ti, a tu negocio, a tu equipo, y aplic…

LA PUERTA SE ABRE DE GOLPE.

Escuchas un objeto metálico rebotando, y luego…

¡Piiiiiiiiii!

Tus oídos se ensordecen.

Una cortina de humo te arropa.

Caes al suelo perdiendo la conciencia.

 

La historia continuará en tu inbox mañana…

Leyéndola desde abajo, los dos primeros escalones muestran las necesidades de deficiencia; es decir, lo que se supone que deberías tener, pero no tienes todavía.

Mientras que los tres escalones superiores muestran las necesidades de crecimiento; es decir, lo que no es indispensable tener, pero te encantaría.

Te la explico brevemente:

  • Fisiología: alimentación, descanso, respiración, salud…
  • Seguridad: vivir en un ambiente seguro, tener un empleo seguro, tener recursos, familia, etc.
  • Afiliación: amistad, afecto, intimidad sexual.
  • Reconocimiento: respeto por otros, éxito, alto nivel de confianza, etc.
  • Autorrealización: resolución de problemas, no tener prejuicios, hacer lo que amas y te apasiona, crear cosas nuevas, etc.

 

Ahora…

¿Qué tiene que ver esto contigo y con el marketing? 

Primero que nada, quiero que tomes a tu negocio como otro ser viviente. Así, como los seres humanos somos motivados por diferentes tipos de necesidades, nuestro negocio también lo es.

Analiza la pirámide y pregúntate:

➤ ¿Trabajas para subsistir/comer/pagar las cuentas?

➤ ¿Trabajas porque buscas sentir seguridad?

➤ ¿Trabajas para establecer amistades y relaciones interpersonales?

➤ ¿Trabajas porque estimas éxito, reconocimiento, respeto?

➤ ¿O trabajas por un sentido de autorrealización?

 

Esto es tan solo una de millones herramientas que te pueden ayudar a identificar dónde está tu negocio actualmente. 

¿Y por qué es importante saber esto?

Porque si no sabes dónde estás (cuál es tu condición actual), es imposible que alguien o algo te pueda ayudar a seguir avanzando. Al menos no a gran escala.

Este documento no tiene el propósito de ayudarte a tomar decisiones (todavía), sino de entrar en consciencia. 

Las acciones vienen después.

«Como me conozco, puedo conocerte».

Es lo que dijo Merlín, en el libro El Caballero de la armadura oxidada.

Asimismo, Lao Tsé dice en el Tao Te King:

«Quien conoce a otros, es inteligente; quien se conoce a sí mismo, es iluminado».

Por eso, a la hora de vender algo, popularmente se dicen muchas frases como «Tienes que conocer a tu audiencia como la palma de tu mano».

Pero yo te pregunto:

¿Qué tan bien conoces realmente la palma de tu mano?

Una vez que te conoces a ti, a tu negocio, a tu equipo, y aplic…

LA PUERTA SE ABRE DE GOLPE.

Escuchas un objeto metálico rebotando, y luego…

¡Piiiiiiiiii!

Tus oídos se ensordecen.

Una cortina de humo te arropa.

Caes al suelo perdiendo la conciencia.

 

La historia continuará en tu inbox mañana…